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Archive for 9/06/07

La Cittá

La CittäLa Città es un juego de tablero para5 personas con mapa configurable donde los jugadores han de crear ciudades intentando mantener satisfechos a sus habitantes para prevenir que estos emigren a otras ciudades mientras intentas atraer a los de los demás.

El tablero está formado por una cadena de hexágonos intercalados con zonas de bosque, montañas rocosas y lagos que proporcionan recursos con los que hemos de contar a la hora de implementar mejoras en nuestras ciudades. Además, nuestros ciudadanos han de ser alimentados para poder sobrevivir. De no hacerlo, veremos como nuestra población se irá reduciendo poco a poco.

Durante una ronda, cada jugador dispone de cinco acciones que se van jugando una a una progresivamente siguiendo la dirección de las agujas del reloj. Las acciones posibles son las siguientes:

  1. Gastar una carta de acción (dispones de tres) para constuir un edificio pequeño.
  2. Coger una carta de mejora para poder constuir un edificio nuevo (pequeño, mediano o grande), aumentar tu población, aumentar tus cosechas,… La carta se usa al momento y solo la puedes coger si eres capaz de usarla. Esto no consume carta de acción.
  3. Gastar una carta de acción para obtener dos monedas de oro.
  4. Pasar. Solo se puede hacer cuando no puedas hacer ninguna otra acción.

Para tener acceso a un recurso, debemos establecer un edificio del tipo adecuado (granja para el trigo, cantera para la piedra, etc) en un hexágono anexo. Además, los castillos proporcionan también recursos de por sí.

Existen tres tipos de recursos

  1. Trigo: sirve para alimentar a la población. En cada turno, necesitas ser capaz de alimentar a todos tus habitantes o de lo contrario, perderás el excedente de población y una carta de acción para tu siguiente turno. Se recolecta en los castillos o en las granjas (edificio pequeño).
  2. Piedra: Te proporciona una moneda de oro por cada cantera anexa.(edificio pequeño).
  3. Agua: Hay algunos edificios (fuentes, baños, etc) que solo se pueden construir anexos a una zona de agua.

Las ciudades, están formadas por uno de nuestros castillos (tenemos dos al principio y podemos añadir varios más dependiendo del número de jugadores) y todos los edificios que formen una cadena con él, sin que esté permitido unir ciudades ni dejar espacios entre un edificio y el resto de tu ciudad. Como mínimo, dos ciudades deben permanecer separadas por un hexágono.

Los edificios, aparte del coste, tienen asociado un color y una puntuación en dicho color que se corresponde con una de las “inquietudes” (cultura, educación y salud), por llamarlo de algún modo, que pueden tener nuestros ciudadanos. Así, por ejemplo, un palacio proporciona dos puntos de cultura, un hospital uno de salud y uno de educación y unos baños, dos de salud.

A parte de las dos ciudades que cada jugador tiene al principio del juego, cada jugador puede fundar dos más utilizando uno de los contadores de ciudad de que dispone. Debe situar el contador en la zona del tablero que desee y trasladar un ciudadano desde la ciudad de origen. Luego, cogerá dos más de la banca.

Durante la construcción de nuestra ciudad, hemos de tener presente cuales son las inquietudes de nuestros ciudadanos. A tal efecto, cada turno se sacan al principio de todo cuatro cartas; una boca arriba y 3 boca abajo. La carta boca arriba nos da una idea de cual puede ser la tendencia para cada turno.Las cartas pueden ser de cultura, educación o agua. Hay cartas de “mejora”, que te permiten mirar hasta tres de las cartas que están boca abajo, lo cual es muy útil para preparar el final del turno.

Al final del turno se descubrirán las cuatro cartas y la que más tenga, será la que sea demandada por los ciudadanos.

En caso de empate entre dos inquietudes, se demandan las dos. Es entonces cuando se comparan las ciudades colindantes (aquellas que estén a dos o menos hexágonos de otras) y se determinan las migraciones. Cada ciudad puede elegir atraer ciudadanos tan solo en una de estas categorías y además, solo puede robar un único ciudadano a cada ciudad colindante.

Así, turno tras turno, nuestras ciudades van creciendo, unas se van comiendo a las otras. Algunas prosperarán y otras caerán en el olvido.

El final del juego llega a la sexta ronda. Entonces, se miran los habitantes que tiene cada jugador en sus ciudades. Cada ciudadano vale un punto. Además, se mira cuantas ciudades dispones en las cuales tengas cubiertas todas las inquietudes (es decir, que tengas al menos un punto de cultura, educación y salud), lo cual te proporciona tres puntos más por ciudad. Finalmente, si no puedes mantener a toda tu población en el último turno, pierdes cinco puntos.

Y bueno…el que tenga más puntos, gana.

El juego lo probamos ayer David GP, CP, Pedro Jorge y yo y a todos nos pareció estupendo, aunque me da la sensación de que tiene que ser más divertido jugarlo de cinco, pues los robos de población entre ciudades serán mucho más complejos.
Adictivo, con su punto de mala leche, con multitud de opciones y estrategias para orientar tu partida, da opciones a que un jugador al que le haya ido mal un turno se recupere. De hecho, el que ganó ayer fué CP, que consiguió recuperarse hábilmente tras un problema de planteamiento que tuvo fruto de la inexperiencia y que tuvo que pagar muy caro.

En definitiva, un juego redondo.

La única pega que le pondría es que a veces da la sensación de que la suerte influye demasiado.

Las fotos son de Boardgame Geek.

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