De todas las recetas que conozco para preparar pasta, los espaguetti carbonara es posiblemente, mi favorita. No es algo para comer con frecuencia por ser un plato muy calórico y con alto contenido en colesterol. Pero vamos, que una vez de cuando en cuando, no tiene uno porque privarse de darle una alegría al cuerpo.
Además, resulta una receta sencillísima de hacer.
Dicen que el nombre de “carbonara” viene de “carbone” y que era una comida tradicional de los elaboradores de carbón vegetal de los Apeninos.
INGREDIENTES (4 personas)
500 gramos de espaguettis (o tallarines, si se prefiere)
200 gramos de bacon en cuadraditos o tiras pequeñas.
1 cebolla
500 ml de nata
1 o 2 huevos batidos (opcional).
100 gr de queso pecorino o parmesano rallado.
Pimienta negra
Nuez moscada
Sal
PREPARACIÓN
En un cazo con abundante agua, ponemos a cocer la pasta acompañada de un chorrito de aceite y un buen pellizco de sal.
En una sartén aparte echamos un chorrito pequeño de aceite y salteamos, a fuego muy lento, el bacon. Insisto en usar poco aceite porque la idea es que el bacon se vaya deshaciendo poco a poco y suelte su propia grasa. No nos interesa que el bacon se tueste porque nos arruinaría la textura de la salsa.
Cuando veamos que el bacon se ha reducido lo suficiente, lo separamos y añadimos la cebolla cortada en cuadraditos pequeños y a fuego moderado. Una vez que esté bien pochada, volvemos a añadir el bacon y la nata y sazonamos con un poco de nuez moscada y pimienta negra al gusto y dejamos reducir a fuego lento hasta que coja una consistencia cremosa. Finalmente retiramos la sartén del fuego y añadimos el queso removiendo para que se mezcle bien. La salsa estaria lista.
Finalmente, se escurre la pasta y se sirve en un plato hondo con un poco de salsa. Si se desesa, se puede añadir la pasta escurrida a la sartén donde tenemos la salsa y calentarlo todo junto un par de minutos.
SUGERENCIAS
Si queremos darle un toque más auténtico, podemos añadirle el huevo batido. Se añadiría al final de todo, junto con el queso. Retiramos la sartén del fuego y esperamos unos segundos para que pierda algo de calor antes de añadirlo. Removemos poco a poco toda la salsa para que se mezcle bien. No interesa que se cuaje sino de que quede una salsa homogénea y cremosa por lo que insisto en que la sartén no debe tener mucho calor. Conste que nunca he probado a hacerla así, pero es más fiel a la receta original.
La carbonara combina muy bien con tallarines negros (están hechos con tinta de calamar). Probadlo y vereis que bien le queda.
Si queremos hacer un poco más ligero este plato, os recomiendo que escojais una nata con bajo contenido en materia grasa. En concreto, entre las variedades de nata que se encuentran en el mercado las podemos encontrar con un contenido de entre 18 y hasta 35 por cien en materia grasa. No es cuestión de hacer una carbonara “de régimen”, pero si podemos ahorrarnos un poco de grasa extra usando nata “desnatada”, mejor. El resultado es el mismo (o al menos, yo no noto la diferencia).






Boas
Botábanse de menos as túas receitas.
Gracias. Siempre es agradable ver que a alguien le interesa algo de lo que escribo. XD
Los carbonara auténticos no deben llevar nata. Sólo pancetta (o bacon NO ahumado o algo parecido) y el huevo añadido una vez retirados del calor. Lo ideal es que el huevo se haga con el calor de la pasta, no de la sartén. El queso también debe ser añadido sin calor.
Ah, pues yo es que siempre los probé con nata, pero probaré a hacerlos como dices, a ver que tal. Gracias por tu comentario.