Estación de renfe de Santiago de Compostela, 21, 10 horas. Una persona se acerca con su trolley a la taquilla para sacar su billete, paga y se va. En unos segundos se da cuenta de que le falta su paraguas. Se lo comenta a su acompañante. Pacientemente, ambos se dirigen a la taquilla donde compró el billete y pregunta por él. De allí le dirigen a atención al cliente, pero nada, nadie lo ha encontrado. Evidentemente, se lo han robado.
Sin darse por rendidas, ambas personas comienzan a buscarlo por la estación. Llovía abundantemente así que el que lo haya hecho, es posible que lo esté usando. No tardan en localizarlo apoyado sobre un trolley. Educadamente y cogiendo previamente su paraguas, se dirigen a la que parece ser la dueña del trolley , una mujer de unos cuarenta y pocos años que lee antentamente unos folios.
-Mire, creo que este es mi paraguas.-dice uno-.
-Ah, si. Es que me venía bien.-dice la mujer sin levantar la vista del folio ni sorprenderse lo más mínimo-.
“Ah bueno, entonces vale…”.
-Pero…es que es mío.
-Ya. Es que llueve y claro…-sigue diciendo la mujer pasando la página como si nada-.
“Claro, tiene usted razón, que fallo el mío no habérselo ofrecido antes, disculpe mi falta de modales”
-Pero mire…es que eso es robar.
-Ya
En su tono, no hay la más mínima señal de remordimiento. Tan solo la mayor de las indiferencias. Ni siquiera parece que la conversación le haya hecho perder el hilo en su lectura.
Te quedas sin armas, no hay nada que decir, ni que hacer, salvo sentirte afortunado por haber recuperado tu paraguas. Es en momento como esos cuando comprendes a lo que se refiere la expresión “sinvergüenza”.

La sinvergüenza siguió leyendo sus papelitos, como si nada hubiera sucedido.
Y he aquí el codiciado objeto:

Las fotos son de Unanada, la legítima dueña del paraguas.






¿Sin vergüenza?
«Hija de la gran puta, así te ahogues, te caiga un rayo y te arrastre el agua calle abajo (y no necesariamente en ese orden)».
Hombre, por favor… no sé como esperas que nos creamos esto.
Seguramente la pobre mujer vio que pensábais usar el paraguas para atracar ancianitas o hacer algún otro atentado terrorista y quiso hacer un buen gesto.
De todos es sabido que los únicos caraduras, ladrones, deshonestos, joputas en general son los jóvenes de menos de 25 años.
Que toda la gente de más de 40 son pedacitos de pan.
O al menos eso dice la vieja de enfrente, que no es capaz de levantarse del autobús – llevando tacones – cuando pasa alguien con muletas. Ehem.
Es curioso. Las viejas de enfrente parecen ser una constante allá donde vayas. XD
Yo conozco a esa mujer. Era Brezo Varela. No sé si sabrás… aquella que padecía de amores como catarros mal curados… De pequeña quería que su padre le inventara una barra espaciadora para desaparecer… y ya tenía mucho morro. Hacía mucho tiempo que nadie me daba noticias suyas. Le gusta mucho Santiago de Compostela. Cuentan que todavía espera un milagro .~)
Ahh, bueno es saberlo. De todos modos, hay foto. En cuanto pueda la añadiré al artículo, aunque es hecha con un cutremovil y apenas se verá, pero al menos servirá para ilustrarlo.
No sé de qué te quejas: a mi me pasó lo mismo con un guante. No, no un par de guantes, sólo un guante. Se me cayó del bolsillo al pasar el torno en el metro y un tipo lo recogió y se lo llevó puesto, directamente. Me tocó perseguirlo hasta la calle y aún tuve que enseñarle la pareja para convencerle de que era mi guante.
Hay gente muy sinvergüenza.
– Wayfarer
y por que no le arreastes con él?
¿Que no sé que de qué me quejo?. Pues hombre, ya sabes aquello de “mal de muchos, consuelo de tontos”.
Si no le arreé con él fué entre otra cosas porque era un paraguas minúsculo, de estos que las mujeres llevan en el bolso por si les pilla la lluvia de imprevisto. No sabría ni como cogerlo para atizarle y aunque le hiciera dudo que le fuera a doler demasiado. Y si además se rompe al pegarle con él,…pues al final nos habríamos quedado sin paraguas de todos modos y la verdad es que hacerle una brecha en la cabeza tampoco me habría reportado ningún beneficio.
Además, había un guardia de seguridad dos metros detrás de ella.
[...] blagdaros, que venía conmigo, lo ha contado con detalles. yo, como no lo contaría mejor que él, os remito a su post. [...]
Pues menos mal que no os pidio una prueba de que fuera vuestro el paraguas (factura supongo), como en otro caso que vieron estos ojitos en plena calle de Santiago. Puede q fuera la misma morrocotuda…
en ese caso hubiésemos tenido pruebas (menos contundentes que la factura). como el paraguas estaba mojado, teníamos la funda guardada en el bolso…
De todos modos, habiendo cogido el paraguas antes de mediar palabra, creo que me habría dado la risa si nos llega a pedir cualquier tipo de demostración.
En fin: me he quedado sin palabras…
la conozco trabaja en el mismo sitio que yo en Santiago, juas juas. esa tía es la mujer de un directivo de Banca, no debe estar acostumbrada a mojarse y es raro que lea algo que no sea el “Hola”. No esta acostumbrada a mojarse. Tiene muy mala leche asi que si solo te dijo esto es que el papel debía interesarle mucho.
Jajaja. Qué coincidencia más simpática pinifarina.
Pues manda narices, mujer de un directivo de banca y robando paraguas. Qué patético.
Lo que procedía era quitarle los zapatos y llevártelos.
No se iba a dejar y estando como están las cosas, podría ser yo el que acabase en la cárcel.
Pues menos mal que sólo era el paraguas. Que a los cleptómanos, como les da…
No creo que fuera cleptómana en realidad. Para mi que es una sirvengüenza que en un momento dado necesitaba un paraguas y no le importó robarlo.
Hola, vengo a leer que pasó desde “desbarradas de akin”.
A ver si la “pobre mujer del banquero” se pensó que hablaba con la asistenta filipina (o ecuatoriana, depende del barrio); como no levantaba la vista del papel.
Si es que no la entendeis.
Tomo tu blog “prestado” y lo pongo en favoritos. Es que como veo que estás acostumbrado a que te quite cosas. XD
Sé bienvenido.
La verdad es que últimamente estoy bastante vago, pero espero retomar el ritmo en unos días.
O__o
Muy fuerte…
Pero qué cara xD
Opino como Ziessel, ¡¡¡que fuerte!!!!! Pa verle pegao con el paragua!!!!!
Es más divertido publicar su foto y rajar de ella. XD