Hay quienes dicen que una buena comida no se disfruta sin un buen vino. Hay otros que no siendo tan exigentes, lo consumen a diario. Otros como yo, no son tan exigentes, ni lo consumen a diario, pero de vez en cuando, gustan de tomar una copa acompañando las comidas, o como aperitivo acompañado de unas tapas. Y por supuesto, hay gente a la que no le gusta el vino.
Y lo cierto es que en contra de lo que mucha gente piensa, el vino consumido con moderación, es bueno para la salud, especialmente si es tinto. Gracias a su alto contenido en taninos y en reverastrol, limpia las arterias ayudando a prevenir problemas cardiovasculares y produce un efecto antioxidante que retrasa el envejecimiento.
Pero el caso es que sea como fuere, el vino siempre ha ido asociado a la comida y lo cierto es que distinguir un buen vino de uno malo, no es fácil; ni necesario por otro lado. Lo importante para mí es que me guste y he encontrado tanto vinos de 6 euros la botella que no me han gustado en absoluto, como otros de 1 euro que bajan estupendamente; y mejor si es con gaseosa. Lo mismo disfruto un vino del país de cosechero, que de un lambrusco, que un Ribera del Duero gran reserva. Si saber de enología va a hacer que el vino de 1 euro no me guste, prefiero seguir siendo un ignorante. Vale, es broma y lo cierto es que el saber no ocupa lugar, pero ahora mismo saber más de lo que sé acerca del vino, no es para mí una prioridad.
No obstante, para quien quiera instruirse, que empiece por saber que al conjunto de conocimientos que estudian la calidad y el proceso de fabricación de los vinos, se le llama enología.
Y si realmente os interesa el tema, visitad enoforum; un estupendo portal dedicado a la enología con un montón de artículos prácticos sobre enología.








Pues a mí me pasa que con los años, igual que los buenos vinos, los voy disfrutando cada vez más. Y como suele ser el proceso normal de todo aquel que los descubre, pasé de sólo gustarme los blancos, a meterme también en rosados, hasta llegar a la fase actual, en la que me encanta el Ribera del Duero… Próximo paso: a ver si llego a los Riojas, jejeje…
Y para cuando quieras, puedas y celebres algo interesante, te recomiendo un Ribera muy rico, y que no es de los más caretes del mercado: “Cillar de Silos”. Y si tienes la suerte y la fortuna de que te vendan otro mejor todavía, pide un Pago de Carrovejas… sin palabras.
Y si no, la próxima visita que me hagáis por mis lares, la descorchamos.
Gracias por las recomendaciones. La verdad es que los Ribera del Duero están entre mis favoritos. Yo soy más de tintos que de blancos.
Hoy nos vamos a tomar un VX ribeiro..si tinto y está…de muelte. ¡Salud!
Pues a ver si mañana nos tomamos otro.