Ya desde el martes tenía en mente hacer una pequeña reflexión sobre el primer debate ZP – Rajoy, pero quise observar antes las reacciones en la prensa y las conclusiones de los partidos antes de escribir nada ya que creo que es tan importante el debate en sí como sus consecuencias.
Particularmente, no me gustó el debate. Más que nada, porque no lo hubo. Lo que hubo, fueron dos monólogos sobre dos concepciones diferentes de España de las cuales y en mi opinión, ninguna se ajusta a la realidad. Dos discursos cargados de demagogia y populismo que, apoyándose en datos poco rigurosos y en coloridos gráficos, intentaban convencer a los espectadores, por un lado de que “España se rompe” y por el otro de que “España va bien”.
Ambos candidatos, recurrieron con demasiada frecuencia a la falacia, eludieron contestar a preguntas incómodas y se centraron en aspectos del pasado que poco importan ya. Agradecería que hubieran comentado con más profundidad algunas de las medidas que proponen para su futuro mandato, pero no hubo forma. Si para pedirnos nuestro voto, dos candidatos tienen que recurrir a datos falseados, falacias y mentiras en lugar de explicarnos qué van a hacer si ganan las elecciones, es que estamos muy mal. Mal si no nos convencen, pero si nos convencen, peor.
Y me molestó particularmente la actitud de Rajoy que en todos y cada uno de los bloques temáticos del debate, consiguió que este derivase hacia el terrorismo y la inmigración, impidiendo avanzar y provocando un no-debate reiterativo y cansino. Me recuerda a aquel chiste:
El profesor comenta a sus alumnos en clase de naturales:
A ver niños, estudiad para mañana los animales comentados estos días en clase, pues os haré un examen en el q tendreis q comentar el animal q os ordene.
Los alumnos, sorprendidos, se marchan para casa a estudiar. Jaimito, muy inteligente él, decide elegir un animal y aprenderlo bien aprendido. Se decanta por “chapar” la mosca; ya q le parece el mas interesante, y se pasa el día estudiando.
Llega el dia del examen, y en el de Jaimito se lee la siguiente pregunta: “comente usted: La vaca”.
¡La vaca!-piensa Jaimito-la vaca…la vaca…¡ah, ya sé!. Y entonces empieza a escribir: “La vaca es un animal de cuatro patas, con cuernos y rabo y en la punta del rabo está la mosca. La mosca: la mosca es un insecto tatata tatata tatata…”
En el caso de Rajoy, solo se estudió el terrorismo y la inmigración. Y para eso, no parece habérselo estudiado mucho.
¿Quien ha ganado el debate?. Los sondeos dicen que ZP, aunque por una leve ventaja. Yo creo que nadie. Sí tengo claro quien ha perdido; ha perdido la democracia. ¿Por qué digo esto?. Pues en primer lugar, porque creo que estos debates, aunque es cierto que pueden servir servir, (no en este caso) para conocer mejor las propuestas electorales de los partidos, ningunean a los partidos pequeños y favorecen el bipartidismo ya que sirven para reforzar la imagen de los dos partidos mayoritarios a costa de los más pequeños.
Yo creo que el modelo más justo para los partidos pequeños, sería hacer una serie de mesas redondas con todos los partidos en las que cada fuerza política tuviera su oportunidad de expresar su postura respecto a cada tema. En cada mesa, el debate se centraría en un solo tema en vez de tratar cuatro o cinco puntos y de esa forma, se evitaría que se hiciese excesivamente largo.
Desde luego, si lo que queremos es seguir avanzando, como venimos haciendo hasta ahora, hacia un sistema como el americano, en el que tan solo existen dos partidos, vamos por buen camino, pero yo creo que uno de las cosas más importantes en democracia es que haya tantos partidos como ideologías políticas diferenciadas. Por supuesto, esto es una utopía, pero deberíamos intentar alejarnos de ella lo menos posible ya que cuanto más lo hagamos, más se debilitará la democracia.
Otra cosa que no me ha gustado nada del debate, es que desde entonces, parece que todo el panorama político del país se centra en él. Y a todos se les ve el plumero; para la razón y el mundo ganó Rajoy, para el País y Público ganó ZP,…no creo que nada de todo esto nos sirva de mucho a los ciudadanos de a pié.
Lo único que me parece destacable del debate, aunque en realidad lo único que hace es enfatizar el mensaje que cada partido lleva dando durante toda la precampaña, es la conclusión final de cada uno de los candidatos, ya que permite hacernos una idea de la España que le gusta a cada uno de ellos; la españa del gasto social o la de la niña de Rajoy. Ninguna de las dos me convence, ya que entiendo que el gasto social debe ir por un camino diferente y porque la niña de Rajoy poco tiene que ver conmigo. Pero si tengo que escoger, prefiero la de ZP, pero no lo suficiente como para votarla.
Así pues, mantengo mi intención de votar a IU. No porque me convenza demasiado como está llevando la campaña, sino porque tengo claro que el gobierno que quiero para España ha de ser de izquierdas y prefiero fortalecer la presencia de IU en el Gobierno, que ayudar al PSOE a acercarse a la mayoría absoluta.











