…al fin.

Dos meses sin llover son mucho para Galicia. Demasiado para una tierra que está acostumbrada a que le sobre el agua. En Santiago, todo lo que nos ha dejado el cielo en lo que llevamos de otoño y hasta ayer fueron algún que otro “orballo” pasajero. Nada que pudiera servir para paliar la sequía que asombrosamente, ha sufrido nuestra comunidad desde finales de agosto cuando irónicamente, dejó de llover luego de un mes y medio lloviendo casi sin descanso.
Dicen que este es ya el otoño más seco de los últimos 50 años y que las consecuencias ya se están haciendo notar en el campo y en los embalses.
Esperemos que esta lluvia dure un poco, lo suficiente como para salvar la situación.








por aquí ambién llovió
hasta parece que el clima vuelve a ser similar al “gallego habitual”, aunque sea por un momento.
bonita foto
Hola,
En Ourense también pudimos disfrutar también de una semana de lluvias, algo de agradecer teniendo en cuenta que no hace mucho, volvía a haber incendios. Nunca pensé que lo diría, pero creo que echo de menos llegar empapada a casa tras un chaparrón repentino del que no se han salvado ni los libros de la mochila, el ver caer agua durante horas a través de una ventana, y sobre todo, el sonido de las gotas.